Cinco consejos para fotografiar a tu compañero canino de forma profesional

¡Hoy os traigo un artículo de Maider Sierra, fotógrafa canina profesional y fundadora de Mestizaa! Maider nació en 1991, en el seno de una familia con baserri que ya convivía con perros. Desde que era muy pequeña ya hacía fotos a todo lo que podía con sus cámaras desechables, aunque afirma que nunca tuvo antecedentes fotográficos en la familia ¡fue la primera! :) 

 

Maider nos trae un artículo con cinco consejos fundamentales para hacer fotografías como si fuéramos auténticas profesionales ¡no os los perdáis!

 

Cada vez es más común ver cómo quienes compartimos la vida con un perro queremos enseñar nuestro día a día junto a ellos a través de la fotografía. Las mismas fotos que llevamos compartiendo toda la vida junto al resto de familiares y amigos en planes, viajes, excursiones... Pero ¿sabemos cómo aprovechar al máximo esos momentos para conseguir fotos que realmente nos remuevan algo en el estómago?

 

Todos tenemos un móvil (da igual si mejor o peor) con el que aprovechamos cada segundo junto a nuestro perro para crear una imagen que quede para el recuerdo o con la que actualizar nuestro Instagram. Así que me gustaría compartir varios consejos muy sencillos que podremos poner en práctica independientemente del conocimiento que tengamos sobre fotografía.

 

El primero, y más importante de todos, será tener mucha paciencia. Eso no se encuentra en ningún manual de cámara profesional ni móvil por mucho dinero que nos haya costado. Aún así será la base de la fotografía canina y que tendremos que tener siempre muy presente. Estamos trabajando con perros, no entienden qué pasa, qué queremos ni cómo lo queremos así que vamos a ahorrarles minutos de estrés y vamos a pensar en la foto que queremos antes de sacar el móvil del bolsillo. Es muy normal ver a alguien corriendo detrás de su perro gritando y resoplando porque el perro no le hace caso. Y eso suele pasar cuando no tenemos pensada la foto con anterioridad y nos dedicamos a improvisar sobre la marcha.

 

El segundo, aunque parezca una tontería, será limpiar la lente del móvil antes de hacer la primera foto. Algo tan sencillo como utilizar la esquina de nuestra camiseta o jersey para quitar la suciedad que pueda tener la cámara nos va a ayudar a tener fotos mucho más nítidas, sin destellos o brillos que no entendemos de dónde vienen.

 

Vamos con los encuadres. ¿Cuántos de vosotros sacáis el móvil del bolsillo mientras vuestro perro os mira sentado desde el suelo y hacéis la foto desde vuestro punto de vista? ¡ERROR! Siempre (a no ser que queramos expresamente una foto muy picada) mejoraremos la foto si bajamos a la altura de los ojos del perro. Con esto conseguiremos una foto mucho más personal, más emocional que nos ponga a la misma altura del perro, que parezca que nos está mirando a la cara. “Ya, pero es que mi perro es un Chiwawa y para ponerme a su altura tengo que tirarme al suelo”. Bien, eso se soluciona colocando al perro sobre algo que nos ayude a mejorar la toma. Un banco, el alféizar de una ventana, un familiar o amigo que lo coja en brazos... Hay millones de recursos que nos ayudarán a conseguir ponernos a su altura para mejorar los ángulos desde los que haremos las fotos. Por muy lejos que esté el perro en la playa o el campo, bajemos a su misma altura.

 

El cuarto consejo está relacionado con el tipo de luz con el que conseguiremos mejorar nuestras fotos. Prohibido el flash. En primer lugar porque podemos asustar al perro, que es lo más importante. En segundo lugar porque el flash de un móvil posiblemente lo único que haga sea quitar calidad a nuestra foto, restar nitidez tanto al pelo como a la mirada del perro. ¿Cuántas fotos tenemos con nuestros perros con dos bombillas rojas/verdes por ojos? DEMASIADAS. Así que a no ser que sea de noche o haya muy poca luz, mejor apagar el flash.

 

Siguiendo con las luces artificiales yo siempre recomiendo apagar todas las luces de los interiores en los que nos encontremos para que la foto no tenga cambios de tonalidades y nos apoyemos únicamente en la luz natural que nos entre de puertas y ventanas.

 

Y para terminar con la luz, dejando claro que esto siempre es una cuestión de gusto, siempre recomiendo hacer las fotos a nuestros perros con una luz difusa y blanca como la que nos da un día nublado. El motivo es porque este tipo de iluminación hace que el pelaje y el color de nuestros perros sea lo más natural posible y se acerque a la realidad. Si hacemos las fotos un día de sol de justicia el contraste y los colores serán mucho más fuertes y saturados. Si no nos queda otro remedio porque estamos de vacaciones en la playa y es lo que toca, podemos solucionarlo buscando la sombra de un edificio o árbol que nos difumine la luz.

 

Y para terminar os quiero hablar de los colores. Los colores que elegiremos para componer la foto. Lo primero que deberíamos tener en cuenta es el color del pelo de nuestro perro. Algo tan sencillo como utilizar un fondo del mismo color puede hacer que nuestro perro se pierda y no resalte tanto como nos gustaría. Utilizar fondos en contraste y limpios, con los menores elementos posibles harán que nuestro perro sea el protagonista indiscutible de todas y cada una de nuestras fotos.

 

¡Ah! Que se me olvidaba. Consejo para aquellos que compartan la vida con un perro despistado o que se entretenga fácilmente pero que sienta debilidad por una chuche o juguete: colocar ese objeto de deseo junto a la lente de nuestro móvil hará que no nos quite el ojo de encima. Testado en más de 1000 perros.

 

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