Aromaterapia y tormentas

¡Hola hola! 

 

¡Seguimos con la saga de mujeres en el mundo del perro! Hoy tengo el honor de compartir un artículo en colaboración con Susana Blanco, bióloga etóloga, especialista en aromatología, veterinaria y fundadora de “Aromanimalia”. Está inspirado en la historia de Líbano, un Jack Russell que cuando había tormenta se mantenía horas debajo de la cama familiar, incluso después de que el estruendo hubiera pasado. 

 

Al inicio del artículo detallaré brevemente las pautas generales que suelen implementarse en educación canina en positivo en este tipo de casos y, posteriormente, Susana detallará cómo podría apoyarse ese tratamiento con terapias naturales, ya que es muy importante que utilicemos todas las herramientas que están en nuestra mano para agilizar o llegar a la resolución del caso. 

 

Lo primero será analizar el bienestar del ejemplar, el tratamiento que se ha podido implementar previamente y el motivo de ese comportamiento, en este caso, era el miedo a un sonido inesperado y demasiado potente para su capacidad auditiva (en mi web www.ulisesyargos.es podéis descargar una guía totalmente gratuita sobre cómo analizar el bienestar de vuestro compañero canino).

 

Generalmente, este tipo de situaciones van enquistándose día a día y el problema cada vez es mayor, por lo que será importante que pidamos cuanto antes ayuda profesional, hoy os proponemos una combinación de pautas en positivo y terapias naturales. ¡Empecemos por las pautas de educación canina en positivo!: 

 

  • Analiza el bienestar de tu compañero canino y, si es necesario, complementa aquellas partes que necesiten tu atención. 
  • No utilices métodos aversivos ni obligues a tu compañero canino a enfrentarse a una situación para la que no está preparado. 
  • Crea un espacio de seguridad dentro del hogar; para ello, puedes analizar las zonas en las que suele esconderse y ahí colocarle una camita o un transportín que le sirva para guarecerse, eso si, si eliges esta última opción asegúrate de que la puerta abierta esté siempre abierta, de lo contrario, podríamos fomentar el miedo. 
  • Cuando llegue la tormenta, siéntate en esa zona sin agobiar a tu compañero canino, pero si pide caricias y apoyo no dudes en ofrecérselo.  
  • Crea un circuito de olfato antes de que comience la tormenta, de esa forma su nivel de estrés será más reducido y progresivamente irá gestionando la situación con mayor facilidad.
  • Crea planes de enriquecimiento ambiental alrededor de su zona de seguridad, al principio es muy probable que no quiera interactuar, pero poco a poco irá perdiendo el miedo. 
  • Cierra las persianas y pon música bajita, eso atenuará el sonido de la tormenta. 
  • Busca sonidos similares de audio con los que puedas realizar un trabajo controlado de desensibilización y contracondicionamiento que te ayuden en el desarrollo. 
  • Si os pilla en el exterior, volver al hogar, si le obligas a estar bajo una tormenta sin que se haya solventado el problema sufres el riesgo de provocar una inundación y que empeore el problema.   

Ahora si, vámonos con la parte de las terapias naturales ¿qué son? ¿qué pueden aportarnos? ¿qué efectos tienen en el organismo del animal? Susana, de Aromanimalia, nos lo cuenta todo: 

 

Antes de entrar a detallar el protocolo fitoaromaterápico me gustaría exponer brevemente las propiedades que nos pueden ofrecer, en este caso los aceites esenciales, para paliar la sintomatología derivada de un episodio de ansiedad, así como lo que sucede en el organismo del animal cuando se haya ante esta situación que interpreta como peligrosa despertando en él una sensación de estado de alerta, y la consecuente necesidad de escapar de ese agente amenazante que pone en peligro su supervivencia. 

 

Esta respuesta, que en situaciones normales sería totalmente natural, es provocada por la ancestral emoción básica de miedo, responsable de que en el cuerpo del animal se inicie toda una serie de reacciones que van a dar lugar a la milenaria, natural y adaptativa respuesta fisiológica de estrés, cuya principal finalidad no es otra, que perpetuar y preservar la especie.

 

Dicha situación conlleva a una excesiva activación del sistema nervioso simpático, una abundancia de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), así como de cortisol en circulación, siendo todas ellas, moléculas responsables de todos los procesos que ocurren en el organismo del animal durante la respuesta fisiológica de estrés: dilatación de las pupilas (midriasis), aumento del ritmo cardiaco, presión sanguínea y frecuencia respiratoria, sudoración, movilidad intestinal, gluconeogénesis, inhibición de ciertas funciones (inmunitaria, reproductiva…), etc.

 

Sin embargo en este caso, la ansiedad ante esta situación, la tormenta, a diferencia del miedo, se basa en una distorsión cognitiva en la que sobreestiman los riesgos y la probabilidad de un resultado negativo, Líbano está seguro y protegido en el interior de su casa, y bajo estas circunstancias, nada malo puede pasarle.

 

En animales, es importante identificar los signos que acompañan a ese estado de ansiedad. Algunos signos pueden ser confusos, sin embargo, otros son inequívocos: jadeos rápidos, falta de atención y concentración, almohadillas sudorosas, bostezos, hiperactividad, micciones, defecar, vómitos, diarrea, confusión, automutilación, acicalamiento excesivo, agresividad, temblor, conductas de desplazamiento, vocalizaciones excesivas, necesidad de escapar, etc.

Y ya entrando en materia “aromática “, puntualizaremos varios conceptos básicos

 

Como ya bien sabemos, los aceites esenciales son extractos botánicos concentrados de naturaleza lipófila biosintetizados por las plantas aromáticas.

 

Tienen un bajo peso molecular, luego son capaces de atravesar las membranas celulares y proporcionar efectos farmacológicos en concentraciones nanomolares, similares a las drogas comerciales.

 

Su bajo peso molecular los hace ser altamente volátiles por lo que pueden ser captados con facilidad desde gran distancia a través del aire, al igual que las feromonas de bajo peso molecular son percibidos a través de la mucosa olfativa.

 

Recordemos también que el sentido del olfato está conectado directamente con el sistema límbico que controla las emociones e instintos básicos del animal.

 

En el caso de problemas neuropsíquicos, como es en este caso la ansiedad, los compuestos aromáticos que conforman el perfil bioquímico de los aceites esenciales inhalados van a ir directamente, a través del nervio olfatorio y bulbo olfatorio, a la amígdala, y de ahí, al hipotálamo, centro de control del sistema nervioso autónomo y endocrino, regulando ambos determinadas funciones corporales. Y según las propiedades terapéuticas que nos brinden dichos componentes respirados se ordenará la secreción de uno u otro neurotransmisor,  hormona, etc…bien para estimular, calmar, inducir el sueño, etc…

 

Las propiedades que nos pueden ofrecer los aceites esenciales para paliar la sintomatología derivada de la ansiedad pueden ser varias, y los mecanismos de acción según estudios clínicos administrados vía oral, tópica (perfusión aromática) y respiratoria, parecen estar relacionados con:

 

  • Inhibición de los canales de calcio (bloqueadores de los canales de calcio, BCC). Los antagonistas de calcio Ca2+ reducen la presión arterial al impedir que el calcio ingrese en las células del corazón y las arterias, consiguiendo que los vasos sanguíneos se relajen, incluso también pueden actuar reduciendo la frecuencia cardiaca. Leer más.
  • Acción sobre el sistema serotoninérgico. Transmiten serononina (5-HT). La transmisión serotoninergica desempeña un papel importante en el efecto ansiolítico. Leer más.
  • Efecto GABAérgico: actúan sobre las neuronas GABAérgicas. Transmiten el neurotransmisor GABA (inhibitorio del sistema nervioso). Leer más.
  • Efecto dopaminérgico: actúan sobre las neuronas dopaminérigas. Transmiten el neurotransmisor dopamina. Leer más.
  • Otro mecanismo de acción parece estar mediado por el receptor 5HT-1A en áreas específicas a través de la reducción general de su expresión y potencial de unión (ISRS). Los ISRS, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina,  incrementan los niveles de serotonina al inhibir su recaptación hacia la célula presináptica, esto provoca que aumente la cantidad de serotonina en la hendidura sináptica disponible para unirse al receptor postsináptico. Leer más.
  • Aumento del tono parasimpático (parasimpaticotónico) ayudando a aliviar los síntomas somáticos de la ansiedad caracterizados por la excitación. Leer más.
  • Efecto antiadrenérgico (simpatocolítico) actúa inhibiendo la acción de los receptores adrenérgicos activados por las catecolaminas, adrenalina y noradrenalina.

 

Mi propuesta fitoaromaterápica sería la siguiente:

 

Antes de nada, siendo además criterio imprescindible,  debemos asegurarnos que los aceites esenciales utilizados cumplan todos los criterios de calidad de manera rigurosa, y que sean 100% naturales, íntegros y puros, lo que nos llevará al éxito terapéutico.

 

Intentaré elaborar las fórmulas de la manera más sencilla y accesible posible.

 

-Difusión atmosférica. 

Elaboramos el siguiente preparado de aceites esenciales (aaee):

  • 45% aaee lavanda (lavándula angustifolia)
  • 35% es. mandarina (Citrus reticulata-fruto)
  • 20 % aaee hierbaluisa o verbena exótica (Lippia citriodora/Litsea cubeta)

También podemos utilizar aaee de bergamota, naranjo amargo-hoja (petitgrain), ylang-ylang, melisa, incienso, azahar, sándalo, naranja, lemongrass, etc…

 

Para elaborar 10 ml de preparado necesitaremos:

  • 4,5 ml aaee lavanda 
  • 3,5 ml es. mandarina 
  • 2 ml aaee hierbaluisa o verbena exótica

Añadiremos unas 5 a 10 gotas para el perro (diferente posología y aaee en el caso del gato) en humificador por nebulización (sonicación o ultrasonidos) con agua destilada, realizaremos difusiones varias veces al día durante 15-20 minutos.

 

-Vía tópica (perfusión aromática)

Elaboramos el siguiente preparado de aceites esenciales (aaee) en aceite vegetal:

  • 7% aaee lavanda (Lavandula angustifolia)
  • 4% aaee mejorana (Origanum majorana)
  • 4 % aaee manzanilla romana (Chamaemelum nobile)
  • C.S.P 100% Aceite vegetal ligero (tipo sésamo, pepita de uva, macadamia….)

También podemos utilizar naranjo amargo-hoja (petitgrain), ylang-ylang, melisa, incienso, azahar, sándalo, naranja, mandarina (fotosensibilizante), lemongrass, etc…

*Leer cómo atraviesan la piel los aceites esenciales.

 

Para elaborar 10 ml de preparado necesitaremos:

  • 0,7 ml (17 gotas) aaee lavanda 
  • 0,4 ml (10 gotas) aaee mejorana
  • 0,4 ml aaee manzanilla romana
  • 8,5 ml Aceite vegetal ligero, tipo sésamo, pepita de uva….

Envasamos en frasco de cristal opaco con gotero y aplicamos unas 3 a 6 gotas, a lo largo de la columna hasta el plexo sacro, dependiendo del tamaño del perro, realizando un suave masaje. También podemos aplicar una o 2 gotas en el plexo solar con un ligero masaje y/o entre las almohadillas. En este caso lo aplicaremos una hora antes de acontecimiento estresante (la posología, los aaee y puntos de aplicación varían en el caso del gato).

 

-Vía oral: 

Para la vía oral utilizaremos hidrolatos, aguas destiladas vegetales, aromáticos o no, y sobre todo es fundamental que sean aptos para consumo oral, es decir sin ningún tipo de añadido: conservante, antioxidante, alcohol…prescindiremos de los hidrolatos de uso cosmético. Es muy importante que en la etiqueta se especifique que son hidrolatos aptos para la vía oral.

Realizamos la siguiente mezcla de hidrolatos a partes iguales:

  • HA azahar (Citrus aurantium var. amara-flor)
  • HA manzanilla romana (Chamaemelum nobile)
  • HA mejorana (Origanum majorana)

Podemos utilizar otros hidrolatos: tilo, verbena, melisa, hierbaluisa, lemongras, ylang-ylang, vetiver…

 

Administramos vía oral 1 ml por kg de peso hasta un máximo de 15 en agua, en su agua de bebida o bien directamente en la boca, en varias tomas repartidas a lo largo del día.

 

Importante: No olvidéis que para tener éxito en el tratamiento debemos acompañar el protocolo fitoaromaterápico junto a una buena terapia conductual como hemos visto al inicio de este artículo, en este caso basada generalmente en la desensibilización y el contracondicionamiento.

 

Fuentes y bibliografía