Adivina adivinanza ¡El juego!

Coge un premio y escóndelo en tu mano, con el puño cerrado. El perro debe poder olerlo pero no acceder al recurso. Primero es probable que intente rechupetear o meter el hocico pero, cuando no lo consiga, tocará o golpeará tu mano con su pata.

Una vez que suceda esto, solamente tienes que abrir el puño, dejarle acceder al alimento y reforzarle con un ¡muy bien!

Una vez que haya entendido que la mano se abre cuando toca con su pata, le ofreceremos los dos puños, aunque sólo uno de ellos contendrá el premio. Al principio, será más simple que le mostremos las dos manos en frente suyo y que utilicemos alimentos que sean simples de detectar para él, poco a poco podremos ir subiendo el criterio en las siguientes sesiones, de forma que crucemos las manos o que utilicemos premios con poco olor. En las primeras sesiones será importante que si elige el puño sin premio lo abramos igualmente para que lo compruebe y que siga teniendo la opción de elegir la otra mano y acceder al recurso, de esta forma, evitaremos una posible frustración.  

¿Te animas a probarlo? :)

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