Perros con Comportamientos Reactivos

En muchas ocasiones se tienden a confundir los comportamientos reactivos con comportamientos agresivos, sin embargo, no es lo mismo: 

 

Un comportamiento agresivo puede estar adecuado a la situación que está ocurriendo (por ejemplo, si el animal está sufriendo un ataque real), mientras que el comportamiento reactivo suele ser una reacción exagerada del animal frente a una situación que no presenta especial gravedad para el perro. 

 

Un comportamiento reactivo puede presentarse también como un comportamiento agresivo, pero no tiene por qué. Por ejemplo, un perro puede reaccionar exageradamente hacia las personas pero que esto se reduzca a ladridos de alta intensidad, sin embargo, también podría emitir comportamientos agresivos que se alternen con esos ladridos. Este último caso será el más complejo, pero todo puede mejorar.

 

 

Dicho esto, cuando trabajo con un perro con comportamientos reactivos hay ciertas pautas que suelo implementar para evolucionar el caso, estas son algunas de ellas:

 

- Potenciar la comunicación si esta se encuentra oxidada.

 

- Desensibilización + orden incompatible, lo que aumentará el control en el animal (yo tiendo a alternarla tirando pedacitos de premios al suelo para estimular el olfato del perro e ir fomentando su poder de decisión).

 

- Iniciar los trabajos en aquellas zonas en las que no existen muchos estímulos que incomoden al perro, de forma que progresivamente vayamos adentrándonos en el ambiente del animal.

 

- Implementación de barreras invisibles.

 

- Programas de enriquecimiento.

 

- Trabajar el vínculo para que aumente la confianza en la familia.

 

 

Y, como no podía ser de otra manera, abrigar la situación. Debemos empatizar con el perro y ayudarle, siendo conscientes de las emociones que está sintiendo en ese momento.

 

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