Perros Resilientes

Si el ser humano tiene una faceta despreciable es la de etiquetar y encasillar a otros congéneres o seres vivos. Tu perro "es agresivo", tu perro es "reactivo", tu perro es "desobediente"... sin embargo, pocas veces se dan cuenta de lo siguiente:

 

- El perro no es agresivo, sino que emite comportamientos agresivos frente a determinadas situaciones.

- Tampoco es reactivo, sino que responde de una forma determinada frente a algunos estímulos.

- Y, por supuesto, no es desobediente, sino que quizás existe un problema de vínculo o de comunicación entre ambas especies. 

 

Es decir, ninguna de las situaciones anteriores es inherente al animal y todas ellas pueden solucionarse; por lo tanto, es erróneo colocar una etiqueta a algo que, por definición, es inexacto. 

 

Sin embargo, pocas veces se tiende a etiquetar a nuestros compañeros caninos con cualidades positivas como la inteligencia o la capacidad de adaptación a nuestro entorno (salvo que sea para especificar alguna connotación negativa, claro; por ejemplo "¡Mira si es listo que cuando lo riño desaparece!" Bueno... la inteligencia de los perros va más allá de todo eso). Los perros nos han seguido durante miles de años, lo que los ha llevado a sufrir una vida artificial que para nada se parece al medio del que proceden y, aún así, se adaptan... a nueve horas de soledad en el hogar mientras su familia trabaja, a pasear atados a una correa que no les deja tener una libertad plena, a hacer sus necesidades cuando su humano considera oportuno, a comer unas bolitas secas denominadas pienso o incluso a pasar por cirugías que, si se plantearan desde el punto de vista de las personas, irían en contra de los derechos humanos... y aún así, siguen felices a nuestro lado. 

 

Durante toda su vida los perros experimentan miedo, estrés, situaciones desafiantes y, en el peor de los casos, incluso maltrato y abandono; los exponemos a situaciones para las que no están preparados, ignoramos su comunicación, sus niveles de estrés, aquellos estímulos que los atemorizan y les obligamos a relacionarse con personas o animales que no son de su agrado; sin embargo, incluso cuando se rompen, se dejan ayudar con mayor facilidad que el ser humano.

 

Así que créeme cuando te digo que los perros no son agresivos, ni reactivos, ni tampoco desobedientes... y si alguien etiqueta a tu perro con alguna cualidad negativa, no dudes en contestarle: 

 

Mi perro no es agresivo, mi perro, es resiliente. 

 

[Resiliencia: capacidad para adaptarse con resultados positivos frente a un estímulo perturbador, un estado o situación adversa]

 

¡Si quieres saber más sobre el Método [i]rracional, descárgate mis guías gratuitas en esta misma web! www.ulisesyargos.es