El Perri Camino de Santiago en una semana

¿Estás pensando en realizar el Camino de Santiago con tu perro pero solamente cuentas con una semana?

 

¡Hoy comparto mi experiencia contigo !

 

En mi caso, elegí el Camino del Francés y lo hice con Alma, la carea leonés que habréis visto en mis fotos de Facebook e instagram (@ulisesyargos). 

 

Antes de comenzar, solamente recordaros que en esta misma web www.ulisesyargos.es podéis descargaros mi guía “El análisis del bienestar” de forma totalmente gratuita; así que, ya lo sabéis ¡Si queréis aumentar la felicidad de vuestro compañero canino, no olvidéis descargarla antes de comenzar el camino!

 

Nuestra Uliaventura comienza entre O Cebreiro y Triacastela, lo que se conoce como la etapa 25-26, Alma tenía un poquito más de tres meses y fue una oportunidad fantástica para que conociese diferentes lugares, olores, animales y a un gran número de compañeros caninos. También ayudó a que se habituase a ruidos, a situaciones cotidianas, y a trabajar su comportamiento en lugares públicos... así que fue una experiencia muy enriquecedora para ambas. 

 

Como todavía era muy pequeñita y, obviamente, no podía realizar etapas completas, me llevé una mochila donde la metía cuando se cansaba, de forma que pudiera sacar la cabeza pero a la vez ir cómoda y relajada. 

 

A parte, llevaba una segunda mochila que contenía la ropa y todas las cositas necesarias. Esta segunda mochila la enviaba de una etapa a otra mediante un servicio que existe de furgonetas, se llama mochilas David y por 3€ te llevan los bultos de una etapa a otra, lo que os puedo asegurar que es tremendamente cómodo; especialmente porque es probable que llevéis el alimento del animal y este puede ser muy pesado, recordar que a mayor ejercicio mayor cantidad de alimento. También podéis comprar la comida en cada etapa, pero tener en cuenta que, quizás, no encontréis el producto que necesitéis o incluso no encontréis ni siquiera una tienda abierta.

 

Antes del viaje, me pasé por la Clínica Veterinaria Europa, en Ponferrada, donde Juan revisó a Alma tanto antes como después del viaje. También me recomendó un pequeño botiquín de emergencias, que entre otras cosas contenía los productos necesarios para solventar posibles reacciones alérgicas y también para el tratamiento de las almohadillas, que deben estar hidratadas y en perfecto estado. Este botiquín lo llevaba siempre conmigo, en la parte externa de la mochila de Alma y junto con una toalla superabsorvente y un bebedero portátil con agua fresquita. 

 

Antes de que se me olvide, os recomiendo que, aunque practiquéis días antes con vuestro perro para que se le endurezcan las almohadillas y se acostumbre a largos paseos, preguntéis en vuestra clínica veterinaria qué distancia diaria es la más adecuada en base a las condiciones de vuestro compañero canino.

 

Otro punto importante será elegir el momento de partida. Yo os recomiendo meses que no sean muy calurosos, aunque si realizas el camino de Santiago desde Galicia y caminas al amanecer, en verano el calor es bastante soportable. Esto debéis tenerlo muy claro, porque ya sabéis que los perros pueden sufrir quemaduras en las almohadillas o incluso golpes de calor que podrían ser mortales. 

 

No olvidéis llevar la cartilla veterinaria, el teléfono de urgencias de vuestra clínica de confianza y, además, os aconsejo haceros una lista previa con las veterinarias que hay en cada etapa por si surgiera algún problema.

 

Os digo esto porque aunque decidamos realizar el camino de Santiago como un viaje de placer, debéis tener en cuenta que durante el trayecto podréis encontraros con charcos de agua estancada, zonas de agua no potable, otros animales sueltos… y algo que a mi me ponía muy nerviosa… personas en bici… especialmente en los caminos de tierra que son cuesta abajo, suelen bajar muy deprisa y podrían atropellar a vuestro compi canino, así que en estas zonas yo recomiendo llevar al perro atado, también en aquellas que se encuentran muy cerca de una carretera con tráfico.

 

Otro Uliconsejo que me gustaría daros es que en lugar de lanzaros a la aventura en albergues públicos, reservéis los alojamientos con al menos dos semanas de antelación, y que si vais a llegar más tarde de las 12:00 del mediodía, aviséis para que mantengan la reserva.

 

Los hoteles y albergues privados son más caros, pero así os aseguraréis de que el perro dormirá en la habitación y de que no tendréis que realizar una etapa adicional para buscar otro alojamiento libre. Aún así, aunque os digan que aceptan perros, preguntar siempre dónde va a dormir, porque muchas veces te dicen que si pero luego los acomodan en garajes o similares, y para mí, esta opción está totalmente descartada. 

 

Otro punto a remarcar es que, Galicia, funciona por Concellos, así que al reservar, si pone que está en Triacastela, por ejemplo, aseguraros que es en Triacastela ciudad y no en el Concello, ya que de un pueblo a otro puede haber hasta 10km de distancia.

 

Y ahora… os voy a dejar el nombre de los alojamientos en los que nosotras nos hospedamos, porque la verdad que quedamos encantadas con el trato, dormimos las dos en la habitación y tuvimos un descanso super reparador.

 

¡Primera Uliparada! O Biduedo: Tanto en Triacastela como en O Cebreiro es muy difícil encontrar un alojamiento que te permita tener el perro en la habitación, así que nuestra opción fue “O Biduedo”, un pueblo entre O Cebreiro y Triacastela; la bajada hasta llegar a Triacastela, sobre todo si la haces al amanecer, creo que es uno de los paisajes más bonitos de todo el camino. Aquí nos alojamos en “Casa Xato”, un lugar que no deja indiferente a nadie! Celia, la propietaria es un encanto y cuentan con una cocina casera excelente. 

Tienen varios perros, todos con un carácter fantástico. En el pueblo no existen supermercados, restaurantes, cajeros bancarios ni tiendas. Un lugar increíble para desconectar.

¡Segunda Uliparada! Sarria: Nuestra elección fue el Albergue Oasis, el perro puede estar contigo y la propietaria, Inés, se desvive por ayudarte y darte la habitación que más se adapte a tus necesidades. Nosotras tuvimos la suerte de conocer a su perro ese mismo día, muy cariñoso y juguetón, aunque no suele estar siempre en el albergue. 

 

Lo único que tenéis que tener en cuenta es que, como en todos los albergues, no suele tener mantas, aunque te da la opción de alquilarlas. El albergue cuenta con una bonita terraza interior con sofás, servicio de lavandería y tendedero. Existe la posibilidad de utilizar la cocina y el comedor, donde Alma se lo pasó en grande jugando con todas las personas que estaban en el albergue. Cerca se encuentra la oficina de Turismo, restaurantes y un supermercado. 

 

¡Tercera Uliparada! Portomarín: En Portomarín es muy difícil encontrar alojamiento con tu perro, así que nosotras decidimos darnos un capricho y nos alojamos en el Hotel La Pousada, que se encuentra en la entrada del pueblo. Aunque está un poco alejado del centro, tienen unas instalaciones que son un alivio cuando empiezas a notar el cansancio; las habitaciones cuentan con un amplia bañera y puedes subirte la comida, hacen unos cócteles fantásticos. Para nosotras fue de lo mejor del camino. El perro puede dormir contigo y acceder a la terraza del hotel si cenas en el restaurante. Además, el personal está encantado de ayudarte y te explican atajos para llegar al pueblo por si necesitas comprar algo, hay tiendas, supermercados, cajeros bancarios, restaurantes… 

 

¡Cuarta Uliparada! Palas de Rei: En este pueblo también se puede encontrar de todo… salvo muchos lugares donde alojarse con perro. Nosotras encontramos el Complejo la Cabaña, que está justo en el Camino de Santiago pero antes de llegar al pueblo, por lo que si quieres comprar algo tendrás que andar todavía un buen rato. Eso sí, las instalaciones y la comida casera del restaurante lo merecen, es un sitio fantástico para descansar y darte una buena cena. Los desayunos son espectaculares y el personal muy agradable. El lugar es muy bonito y, como en los anteriores, el perro puede dormir contigo en la habitación. 

 

¡Quinta Uliparada! Arzúa: Nuestra elección fue la Pensión Vilarino Moscoso. Una vez que entréis en Arzúa preguntar, porque tendréis que desviaros unos metros del camino para encontrarla. La propietaria, Manuela, no puede ser más atenta y agradable, incluso te da cartas de restaurantes que te traen la comida a la propia pensión. Casi siempre hay algún compi canino alojado, y ella los trata a todos con mucho cariño. El perro puede dormir contigo en la habitación y tienen servicio de lavandería. En el pueblo puedes encontrar de todo y es bastante grande.

 

¡Sexta Uliparada! O Pedrouzo: Aquí podréis encontrar incluso tiendas de animales para comprar pienso. Suele haber siempre mucha gente y es difícil encontrar alojamiento disponible, más si vas con perro. Nosotras reservamos en la Pensión Codesal, para llegar tienes que desviarte ligeramente del camino, aunque luego es fácil enlazarlo de nuevo por un bosquecito y el personal de la pensión te indica sin problemas como debes hacerlo. Justo enfrente hay un supermercado bastante grande y muy cerca una farmacia y una clínica veterinaria. Tienen servicio de lavandería y de secadora y nosotras dormimos en una habitación muy amplia. 

 

¡Última Uliparada! Santiago de Compostela: En Santiago, obviamente, puedes encontrar todo lo que necesites. Nosotras elegimos el Hotel Universal, que está en el centro. Cuenta con unas instalaciones modernas y bien acondicionadas.  Tienen una gran bañera que se agradece después de hacer el camino. El personal es muy agradable y las habitaciones están muy limpias. Tienen servicio de lavandería y secadora. Si llevas perro recuerda avisarles en el momento de hacer tu reserva, porque cuando fuimos nosotras solamente aceptaban perros pequeños. 

 

Y aquí no se acaba todo, a nosotras nos supo a poco y alquilamos un coche para irnos a Finisterre y hacer una visita a las costas gallegas, pero esta historia, la dejo para otra entrada en el blog.

 

Espero que hayas disfrutado con la aventura y que te haya resultado enriquecedora, si quieres saber más sobre mí, recuerda que puedes descubrir todos mis cursos en la el apartado formación de esta misma web o unirte a mi Comunidad [i]rracional

 

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