Enriquecimiento Ambiental

Aplicar cierto tipo de estímulos como juegos y otras actividades en el día a día del animal ayudará a mantener su mente y cuerpo activos, lo que fomentará la reducción del estrés.

 

Hoy te invitamos a tomar nota de estas sencillas ideas para realizar un enriquecimiento ambiental en casa.

  

¿Cómo proporcionar enriquecimiento ambiental a mi perro?

 

Si tienes un perro en casa es necesario proporcionarle actividades que le permitan liberar su instinto de forma segura; oler, explorar, socializar y morder son algunos de los comportamientos a estimular con estas ideas:

 

- Lanza una pelota o un mordedor y consigue que tu perro lo busque y te lo devuelva para repetir el juego. Si cuentas con un amplio jardín, puedes alargar la distancia, aumentando así la dificultad.

 

 

- Oculta sus juguetes dentro de telas o debajo de objetos como pueden ser pequeñas alfombras y motívale a buscarlos, así estimulará su olfato a la vez que crea nuevas estrategias.

 

- Esconde pedazos de comida en diferentes partes de tu casa para que los encuentre, pudiendo hacer un circuito de olfato en distintas alturas y con la dificultad que demande el animal.

 

- Ata una cuerda a modo de tendal que contenga trozos de manzana y zanahoria que previamente habrás agujereado, estos alimentos ayudan en la reducción de estrés y se convierten en un juego muy estimulante.

 

- Relacionado con la zanahoria y la manzana, también puedes congelarlas o, en el caso de la manzana, rellenarla con su comida favorita.

 

- Si no puedes adquirir nuevos juguetes, crea algunos caseros que le sorprendan y estimulen su instinto explorador.

 

- Si tienes una alfombra pequeña de silicona (conocida comúnmente como Lickimat), úntala con algún alimento que sea apetecible para el animal y disfruta viéndole divertirse.

 

- Las alfombras de olfato, en las que puedes esconder trocitos de comida, son una solución muy implementada dentro del enriquecimiento canino. Si no tenemos una a mano, también podemos enrollar una toalla con trocitos de comida dentro o hacer una especie de mordedor trenzado que contenga comida en su interior.

 

- Juguetes tipo Kong, que puedes rellenar con comida o incluso congelar serán una herramienta básica para relajar a nuestro perro. Si no tienes a mano un Kong, también puedes congelar su propio alimento con un poco de agua o con caldo de pollo casero, sin sal, para que pase tiempo entretenido.

 

- De la misma forma, podemos apoyarnos en los juegos interactivos tipo Nina Ottosson, muy recurrentes para jugar con nuestro compañero canino.

 

- Con los rollos de papel higiénico podemos crear una caja alimenticia. De forma que metamos trocitos de comida en la caja y encima tiremos los rollos de cartón (sin el papel), para que la comida quede oculta y el perro tenga que buscarla entre los rollos. 

 

Por último, es importante tener en cuenta que, en el enriquecimiento ambiental, es vital adaptar las condiciones del entorno a las necesidades físicas y mentales del animal; además, este debe realizarse con una periodicidad adecuada y con una duración diaria similar, ya que si realizamos demasiado enriquecimiento ambiental acabaremos hiperestimulando al perro, lo que también tendría condiciones negativas para su estado mental.