¿Por qué ser casa de acogida?

Los perros que han sido abandonados pueden experimentar momentos muy traumáticos para los cuales no están preparados y no es justo que sufran.

 

En ocasiones, no han recibido el cariño suficiente que necesitan para sentirse plenos, han tenido acceso a una alimentación mínima indispensable y sufren de depresión, tristeza y problemas de salud. Por ello, si amas a estos fantásticos animales que solo saben dar amor, una manera es intentar ayudarles para que tengan una mejor vida. 

 

Si no puedes adoptar, una forma de hacer felices a los perros abandonados es convirtiéndote en casa de acogida.

 

Una casa de acogida es un lugar transitorio en el cual las familias se encargan de dar cariño, alimentación, llevar adelante un plan veterinario y convivir con los perros hasta que estos estén preparados para ser adoptados en un nuevo hogar. Son justamente este tipo de casas las que les brindan el primer cambio cuando salen de la protectora, ya que empiezan a familiarizarse con un trato más cercano y están esperando el momento para encontrar una familia adecuada. Es por ello que, después de vivir en estas casas, juega un papel fundamental el proceso de adopción. 

 

Por último, y puesto que las casas de acogida son transitorias, se aconseja que las personas que las administren estén dispuestas a ayudarles a superar el miedo y el estrés que el animal podría experimentar. Quienes eligen la adopción, en cambio, están eligiendo a un ser vivo para toda la vida, para darle amor, alimento, salud y respeto.

 

Si quieres adoptar o ser casa de acogida, entra en contacto con la protectora más cercana, los peques te están esperando.