Consejos para viajar con tu compañero canino en coche

Viajar con tu compañero canino en coche no tiene porque ser un problema. De hecho, en la actualidad muchos perros se trasladan con su familias con naturalidad y sin inconvenientes.

 

Aunque parezca obvio, el secreto es preparar a tu mascota tanto física como mentalmente. En ese proceso la educación natural y en positivo es clave: si estás pensando viajar con tu perro en coche y es su primera vez, establece un periodo de aprendizaje previo antes de la travesía. 

 

 

Lo que debes preparar con antelación

 

Antes de hacer el viaje es preciso implementar algunas acciones. Por ejemplo, si vas a disfrutar de unas vacaciones con tu compañero canino, enséñale que el coche es un espacio positivo y divertido. Deja premios comestibles o juguetes dentro para que los encuentre, así entenderá que el coche es un medio de transporte agradable que le puede dar mucho más que el amargo traslado a la clínica veterinaria. Al principio podéis hacer desplazamientos cortos mientras el animal es premiado por otra persona, llegando a un destino que sea agradable para él.

 

Otro punto que debemos enseñarle mediante educación en positivo es a entrar y salir del coche con tranquilidad y en el momento indicado. Para ello, podemos ayudarnos de un sienta y un quieto en el interior del vehículo. De esta forma podemos evitar accidentes y además, la tasa de estrés del animal se encontrará en los niveles adecuados.

 

También debes resolver con tiempo el tema de la seguridad. Para ello, puedes utilizar un transportín (preferentemente rígido), una malla separadora de espacios o un cinturón/arnés de doble anclaje, de forma que el perro pueda ir sentado de forma relajada en uno de los asientos traseros. Evita los collares porque existe peligro de asfixia etc. 

 

Por último, antes de emprender un viaje recuerda dar un paseo para que tu compañero canino haga sus necesidades, se ejercite y se relaje, también puedes apoyarte en juegos de olfato que finalizarán con un premio en el interior del vehículo. La idea es que esté calmado y se muestre contento. 

Recuerda hacer paradas cada dos a tres horas para hidratarlo, dar un paseo y que tu mascota no sienta el viaje pesado.

 

Viaja con tu compañero canino... y disfrutad al máximo la experiencia.