Comunicación Felina

Comprender la comunicación felina nos ayudará a establecer un correcto vínculo con nuestro gato. 

 

Veamos a continuación algunas de las consideraciones que debemos tener en cuenta:

 

La cola

 

La cola es la parte más expresiva de su complexión. Cuando se encuentra hacia arriba se siente feliz, y si la mantiene levantada y con poco o nulo movimiento quiere decir que está tranquilo y alegre. 

 

Si la extremidad se encuentra hacia abajo y entre sus patas puede indicar que se siente amenazado o deprimido, mientras que si la extremidad ejecuta movimientos hacia un lado y hacia otro lentamente es porque se encuentra agitado o irritado. 

 

Lo mismo ocurre si se encuentra sentado y mueve su cola con rapidez.

 

La comunicación felina nos sugiere, además, que cuando la cola y el pelaje se erizan, el animal se siente enfadado y en estado de alerta. 

 

Las orejas

 

El gato posee unos 32 músculos en sus orejas. Estas les permiten adoptar varias posiciones. 

 

Las orejas erguidas indican felicidad, mientras que si se vuelven hacia atrás, se siente nervioso e irritable. 

 

Por el contrario, estará enojado o temeroso si sus orejas se encuentran completamente hacia abajo.

 

Los bigotes

 

Los felinos emplean también los bigotes para mostrar sus estados de ánimo. 

 

Cuando los extienden hacia adelante tienen curiosidad, mientras que si están echados hacia atrás indica temor o la presencia de una condición de salud desfavorable. 

 

Cuando los bigotes se extienden en forma de abanico están contentos. 

 

Las señales de calma

 

Al igual que sucede en los perros, los gatos presentan señales de calma que los ayudan a evitar peleas y también a tranquilizarse ellos mismos y/o a sus congéneres.

 

Entre las señales de calma cabe mencionar el ronroneo, que significa que se siente o sabe que va a sentirse inmediatamente a gusto.

 

Otra de las señales de calma consiste en mantener sus patas debajo del cuerpo mientras permanece impasible ante sonidos y/o movimientos circundantes.

 

Por otro lado, y pese que la acción de frotar su cuerpo está relacionada con marcar territorio, cuando lo hace con la cabeza, cuello y boca, nos está entregando un saludo amistoso.

 

Por último, también utilizan de forma habitual las siguientes señales de calma:

 

Lamerse la nariz, entrecerrar los ojos, ponerse boca arriba y/o bostezar...

 

Buscando con ellas relajarse, relajar el ambiente y transmitir a otros seres vivos su nula intención de atacar y su gran predisposición a comunicarse.