Higiene en perros y gatos

La higiene es una de las premisas básicas para prevenir infecciones y mantener saludables a nuestros perros y gatos. Por eso, conviene seguir algunos consejos y llevarlos a su clínica veterinaria si advertimos cualquier anomalía.

 

Higiene canina

 

El baño es una de las medidas más eficaces para preservar la salud de nuestro compañero, sin embargo, no debemos abusar de él, ya que podríamos estropear su pelaje. Es conveniente hacerlo con agua templada, prestando especial atención a las patas, las orejas y los ojos para evitar la formación de legañas o patologías como la conjuntivitis. En este último caso, podemos emplear una gasa empapada en suero fisiológico, y aplicarla con suavidad alrededor del globo ocular. 

 

Para secar su pelaje utilizaremos una toalla que nos ayude a retirar la humedad, finalizando con un secador que presente una temperatura media y a una potencia bajita que nos ayude a reducir el ruido.

 

En el proceso de cepillado debemos utilizar un peine acorde al pelaje del animal, realizando el proceso con cuidado y sin causarles dolor o molestias. Hay cepillos para pelo corto, para pelo largo, peines, cardas, rastrillos... 

 

El corte de uñas debe realizarse con cierta frecuencia, procurando no dañar la parte blanda, ya que podría provocarle dolor o pequeñas hemorragias. Si tenemos dudas, podemos acudir a la clínica veterinaria para que realicen ellos el corte.

 

Otro de los aspectos fundamentales en la higiene canina es el cuidado de los dientes para evitar la halitosis o la aparición del sarro. Podemos hacerlo con un cepillo de cerdas blandas o aperitivos caninos, en forma de hueso o cualquier otro juguete de caucho, que además fortaleceran las encías de nuestro compañero.

 

Higiene felina

 

A los gatos no suele gustarles el agua, pero tienen sus propios recursos para mantenerse limpios. A diferencia de los perros, generalmente no salen a la calle y son extremadamente cuidadosos con su higiene diaria, pero sí conviene cepillarlos con frecuencia para eliminar la suciedad y los nudos en el pelaje. Como en el caso del perro, debemos elegir el peine en base al tipo de pelo del animal.

 

Para limpiar los pliegues inferiores del ojo o las orejas es aconsejable emplear una gasa humedecida que sea suave para el animal.

 

El corte de uñas también es necesario para una higiene felina completa. Para ello debemos procurar que el gato se encuentre relajado y manipular el cortaúñas con sumo cuidado, apretando levemente la patita del animal para que salga la uña y evitando dañar la parte blanda o rosada. Existen cortaúñas especiales para felinos, pero si tenemos dudas, lo mejor es acudir a una clínica veterinaria.

 

Tanto en el caso de los perros como en el de los gatos, conviene introducir en sus vidas dichas rutinas de forma progresiva, positiva y natural, pudiendo apoyarnos en alguna golosina canina en el caso de los perros o en malta felina en el caso de los gatos.

 

Son nuestra familia. Cuidemos de ella.