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Consejos en Halloween

La fiesta de Halloween se ha convertido en toda una tradición.

 

Todos los años, jóvenes y no tan jóvenes se disfrazan con los más temibles atuendos y pasean por las calles, celebrando la llegada del primero de noviembre.

 

Es una festividad lúdica, pero puede convertirse en una pequeña tortura para nuestros perros y gatos.

 

A continuación, os daremos unos cuantos consejos para protegerlos.

 

El Hogar

 

En ciertas ciudades, tal y como manda la tradición, niños y niñas reparten dulces por los domicilios. La llegada suele ser ruidosa, y las extrañas vestimentas pueden causarles miedo y/o estrés.

 

Lo mismo ocurre con las personas que visitan nuestro hogar, especialmente si estas son desconocidas para el animal.

 

Dicho esto, conviene dejar libre el acceso a una habitación tranquila en la que el animal se sienta cómodo, allí colocaremos sus juguetes, el comedero, algún objeto que les resulte familiar etc. 

 

Si los animales tienen acceso al jardín o a un recinto al que la gente tiene acceso, en esos días no les dejes salir sin supervisión, todos los años aparecen casos de rituales realizados con gatos y perros, especialmente con aquellos que son de color negro.

 

Presta atención a las puertas, sobre todo con los gatos... ¡son expertos en escapismo! 

 

Los atracones

 

Otro de los consejos que conviene atender durante esta festividad es la prohibición tajante de darles dulces o chocolate. Este último, por ejemplo, contiene una sustancia, theobromina, que causa vómitos y problemas digestivos.

 

Las golosinas tampoco son recomendables, ya que además de ser perjudiciales por el nivel de azúcar que contienen, pueden dañar sus dientes y provocar la asfixia en el animal.  

 

La decoración

 

Nuestros perros y gatos se han habituado a vivir en un medio seguro, conocen todos y cada uno de los rincones de la vivienda. La aparición de elementos extraños como calabazas y otros objetos decorativos propios de estas fechas pueden asustarles o provocar algún accidente.

 

La instalación de luces, por ejemplo, podría causarles problemas serios con los cables eléctricos.

Las velas podrían provocar quemaduras en los bigotes de los gatos y los globos podrían asustarles, especialmente si estos explotan. Además, en este último caso, podrían ingerir los trozos de plástico que han quedado esparcidos por el hogar.

 

Por último, evita disfrazarles y ponerles complementos que, pese a parecer graciosos, podrían incomodarles y hacerles sentir inseguros. 

 

Halloween es una fiesta en la que todas las personas participamos de un modo o de otro, la celebramos con alegría, sin otra ambición que la de pasar un buen rato. Hagamos que nuestros perros y gatos, también la disfruten a su manera.